NOTICIAS CLH

Las petroleras concluirán en "días o semanas" el reparto del capital de CLH

MADRID, 19/2/2003 (EUROPA PRESS)

El presidente de la Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos (AOP), Jorge Segrelles, aseguró que "en los próximos días o semanas" se culminará el reparto accionarial de la Compañía Logística de Hidrocarburos (CLH), lo que convertirá a la empresa presidida por Miguel Boyer en el operador logístico "más diversificado en su capital del mundo". Durante la presentación del Balance del Sector Energético 2002 y Perspectivas para 2003, Segrelles destacó el papel de CLH y la entrada de nuevos operadores.

Los accionistas de CLH ya han vendido el 25 por ciento del capital al grupo canadiense Enbridge, el 5 por ciento a la compañía canaria DISA, el 5 por ciento a Galp y el 5 por ciento a China Aviation Oil (Singapore). Estas últimas tienen una opción de compra sobre el 5 por ciento adicional cada una, aunque todavíano han manifestado de forma clara su disposición a ejercerlo.

Estas operaciones se enmarcan en lo establecido por el Real Decreto Ley 6/2000 de 23 de junio sobre Medidas Urgentes de Intensificación de la Competencia en Mercados de Bienes y Servicios.

Entre estas medidas, y con el fin de dar entrada a nuevos socios, se limita a un máximo del 25 por ciento la participación individual en el accionariado de CLH, así como al 45 por ciento la participación conjunta de las empresas con capacidad de refino en España. Al final del proceso, el grupo Repsol YPF reducirá su participación a un 25 por ciento, Cepsa al 15 por ciento y BP al 5 por ciento.

 
CLH amplía su consejo a 20 miembros y prevé la entrada de nuevos socios "en el próximo mes".
MADRID, 25 (EUROPA PRESS)
25 de junio de 2002, 15:25 

La junta general de accionistas de la Compañía Logística de Hidrocarburos (CLH) aprobó hoy modificar los Estatutos Sociales de la compañía de forma que su consejo de administración quede integrado por 20 miembros, frente a los 14 actuales, para dar entrada a los nuevos accionistas, la canadiense Enbridge y la canaria DISA.

De esta forma, se garantiza la presencia de al menos un administrador por cada accionista o paquete accionarial que alcance el 5 por ciento del capital. Asimismo, se fija una mayoría reforzada del 65 por ciento del capital con derecho a voto para los acuerdos de mayor importancia y los que superen una cuantía de 5 millones de euros.

En esta línea, el presidente de la compañía, Miguel Boyer, explicó al término de la junta que se mantienen "conversaciones muy avanzadas" con la compañía portuguesa del sector del petróleo Petrogalp y con la China Aviation. "Ambas tienen mucho interés, las conversaciones están muy avanzadas y es posible que culminen en el próximo mes", señaló.

Boyer indicó que ambas compañías adquirirían entre un 5 y un 10 por ciento del capital de CLH, pero no aventuró el importe sobre estas operaciones ya que, según dijo la "negociación depende de los socios vendedores".

Estas operaciones se enmarcan en lo establecido en el Real Decreto Ley 6/2000 sobre Medidas Urgentes de Intensificación de la Competencia en Mercados de Bienes y Servicios, que limita a un máximo del 25 de por ciento la participación individual en el accionariado del CLH, así como al 45 por ciento la participación conjunta de las empresas con capacidad de refino en España. Al final del proceso, el grupo Repsol YPF reducirá su participación a un 25 por ciento, Cepsa al 15 por ciento y BP al 5 por ciento. Para cumplir lo fijado por el Real Decreto "queda en torno a un 18 por ciento", indicó Boyer.

Los accionistas de CLH aprobaron también distribuir un dividendo complementario de 40 céntimos de euro por acción, que se suman a los dividendos a cuenta ya pagados de 2,01 euros por título. De esta forma, el reparto global de dividendos con cargo al ejercicio 2001 asciende a algo más de 2,41 euros por acción, cuyo valor nominal es de 1,2 euros.

Además, la junta dio el visto bueno a las cuentas del pasado ejercicio en el que el grupo (Compañía Logística de Hidrocarburos y CLH Aviación) obtuvo un beneficio neto de 163 millones de euros.

Respecto a las perspectivas para este ejercicio, CLH prevé realizar inversiones por importe de 106 millones de euros, un 17 por ciento más que en 2001. La mayor parte de esta inversión, el 56 por ciento, corresponderá se destinará a las instalaciones de almacenamiento. El 38 por ciento será para medios de transporte. Asimismo, se contempla una partida para la implantación del nuevo sistema de comunicaciones vía satélite.

Por último, el presidente de CLH eludió pronunciarse sobre la decisión del Fiscal General del Estado, Jesús Cardenal, de autorizar al fiscal jefe Anticorrupción, Carlos Jiménez Villarejo, a investigar la querella presentada por la Plataforma de Consumidores de Carburantes contra Repsol y Cepsa por presunto pacto de precios.


 

EL PAÍS. Martes, 27 de noviembre de 2001
 
La venta del 25% de CLH marca el fin del antiguo monopolio petrolero español
 
La canadiense Enbridge entra en el capital de la antigua Campsa por 420 millones de euros
 
F. GUALDONI | Madrid
 
               El antiguo monopolio de petróleos español Campsa, creado en 1927 por Miguel Primo de Rivera, dio ayer un paso definitivo para su desmantelamiento. La compañía canadiense Enbridge ha adquirido un 25% de la Compañía Logística de Hidrocarburos (heredera de Campsa desde 1992) a las refinerías españolas que tomaron la propiedad (Repsol YPF, Cepsa y BP) por 420 millones de euros (casi 70.000 millones de pesetas).Con esta operación, las petroleras se deshacen de la mitad de lo que les exige el decreto de liberalización del sector aprobado por el Gobierno en junio de 2000.
 
Campsa fue repartida entre sus accionistas (las petroleras Repsol, Cepsa y BP -antes Petromed- y otros pequeños socios cuando se dio el primer paso de la liberalización del sector). Después pasó a llamarse Compañía Logística de Hidrocarburos (CLH) y, desde entonces, se ha tenido que adaptar al proceso liberalizador exigido por Bruselas. Una de las exigencias ha sido que los socios bajen su presencia al 45% y que ninguno de ellos tenga más del 25%. Ayer se dio un primer avance con la venta del 25% a Enbridge. Queda todavía un trecho para completar la liberalización.
 
Las tres petroleras se embolsarán 370 millones de euros, además de deshacerse de otros 50 millones en deudas de CLH. La valoración de CLH es, pues, de 1.680 millones de euros (280.000 millones de pesetas).
 
La venta es conjunta. Repsol YPF se deshace de un 18,54% de lo que tiene en CLH, que es un  61,4% (incluye Petronor). Aún tiene que vender otro 17,86% para, al final, no controlar más de un 25%. Cepsa tiene un 25,08% y vende un 5,13% a Enbridge, por lo que aún debe desprenderse de otro 4,95% para quedarse sólo con un 15%. BP, que tiene un 7,6%, vende el 1,33% y le resta deshacerse de otro 1,27% para mantener sólo con el 5%. Entre las tres tienen ahora el 94,08%.
 
Los mercados bursátiles no mostraron un gran entusiasmo hacia la operación. Las acciones de Repsol YPF y Cepsa en la Bolsa de Madrid cayeron un 1,3% y 0,08%, respectivamente. Las de BP en Londres retrocedieron un 3,23% y las de Enbridge en el mercado de Toronto se dejaban un 1% a media sesión.
 
La operación de venta a Enbridge se cerrará para mediados del primer trimestre de 2002 y, mientras tanto, las compañías petroleras buscarán otro u otros compradores para vender el 24,08% que le resta para cumplir con el decreto de liberalización del sector energético que el Gobierno aprobó en junio de 2000, en plena escalada del precio de los carburantes y bajo una enorme presión social para ampliar la competencia en el sector. De este decreto también surgió la obligación de desmontar el monopolio de Gas Natural (Enagas) y el de reducir la posición de dominio de las compañías eléctricas.
 
Enbridge es una empresa dedicada al mercado de transporte y distribución de energía y a la prestación de servicios asociados en Norteamérica y a escala internacional. Como transportista de energía, la compañía opera en Canadá y EE UU el sistema de transporte de crudo de petróleo y de hidrocarburos líquidos más largo del mundo. La empresa emplea a unas 6.000 personas.            
 
CLH, por su parte, opera una red de oleoductos de 3.400 kilómetros de extensión, posee 37 instalaciones de almacenamiento con capacidad para 38 millones de barriles, nueve buques tanque de transporte de hidrocarburos y una flota de 130 camiones de transporte de combustible. La compañía española emplea a unas 2.600 personas.

ABC. 26/11/2001

Repsol YPF, Cepsa y BP venderán el 25% de CLH a la canadiense Enbridge

MADRID. Agencias
Las petroleras Repsol YPF, Cepsa y BP han firmado un principio de acuerdo con la canadiense Enbridge para venderle un 25 por ciento de la Compañía Logística de Hidrocarburos (CLH), informaron hoy las tres empresas en un comunicado conjunto. La venta supondrá unos ingresos para las tres petroleras de 370 millones de euros (61.563 millones de pesetas), indicaron fuentes próximas a la operación.

La firma del contrato definitivo con Enbridge está prevista para el primer trimestre del próximo año, una vez que se efectúen las diligencias requeridas habitualmente por el comprador. Del porcentaje cuya venta se ha acordado con Enbridge, Repsol YPF aportará un 18,54 por ciento; Cepsa, un 5,13 por ciento; y BP, un 1,33.

En la actualidad, Repsol YPF controla el 61,46 por ciento de CLH; Cepsa, el 25,1 por ciento; y BP, el 7,61 por ciento. De esta forma, la participación de Repsol YPF se reducirá hasta el 42,9 por ciento; la de Cepsa, hasta el 19,9 por ciento; y la de BP, al 6,3 por ciento.

Según el Plan de Actuaciones presentado por CLH al Ministerio de Economía, que la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos aprobó en marzo, Repsol YPF debe quedarse finalmente con un 25 por ciento, Cepsa con un 15 por ciento y BP con un 5 por ciento.

Esta operación se enmarca en lo establecido en el Real Decreto Ley 6/2000, de Medidas Urgentes de Intensificación de la Competencia en Mercados de Bienes y Servicios, que obliga a CLH, empresa encargada del transporte de hidrocarburos, a abrir su accionariado para dar entrada a nuevos socios.

Esta norma limita al 25 por ciento la participación en CLH de cada una de las petroleras con capacidad de refino en España (Repsol YPF, Cepsa y BP), que no podrán sumar conjuntamente más del 45 por ciento.

Enbridge opera en Estados Unidos y Canadá, donde se dedica al transporte y distribución de energía. 


La venta del 49% de CLH incluye un recorte de plantilla

La reestructuración afectará a más de 500 trabajadores

EL MUNDO 19/10/2001
JULIAN GONZALEZ

MADRID.- La entrada de nuevos accionistas en el capital de la Compañía Logística de Hidrocarburos (CLH) va a tener serias consecuencias para la plantilla de la empresa. Sus actuales propietarios, Repsol YPF, Cepsa, BP y Shell han presentado un plan de bajas incentivadas a los sindicatos que afectará a más de 500 trabajadores, equivalente al 30% del personal de tierra. La reestructuración que han propuesto se quiere tener ultimada para cuando se produzca la venta del 49% que les exige el Decreto 6/2000 de 23 de junio, según el cual, ningún accionista puede tener más del 25% de CLH y que la suma de los accionistas con capacidad de refino en España no supere el 44%.

Esto supone una reordenación del capital de CLH, donde los actuales socios están obligados a vender parte de su participación. Repsol YPF pasará del 61,5% actual al 25%; Cepsa se quedará con un 12%; BP un 5% y la angloholandesa Shell con el 3% de las acciones.

La compañía ha sido valorada en torno a los 1.803 millones de euros -unos 300.000 millones de pesetas-, lo que supone que los cuatro socios actuales se repartirán del orden de 812 milones de euros -135.000 millones de pesetas-, pero les obligará a acometer una reestructuración de la plantilla.

La reconversión que han presentado a UGT, CCOO y la CGT afectará fundamentalmente a aquelas áreas donde la compañía, o bien ha perdido actividad, o son negocios con los que no cuentan ya. Una de las actividades condenadas al cierre es el área de camiones cisterna y que afectará a 240 trabajadores.

Los actuales socios no están interesados en mantener esta actividad, una vez que cada compañía tiene montada su propia red de suministro de combustible. La planta de lubricantes, en Badalona, tiene los días contados; el centro de motores donde se prueba el rendimiento de las gasolinas y una planta de almacenamiento de Puertollano seguirán el mismo camino.

Los sindicatos han anunciado que no aceptarán el plan si no hay un compromiso por parte de de la empresa de negociar un rejuvenecimiento de la plantilla y la dotación de un plan de pensiones, entre otros aspectos.


Una compañía extranjera de logística y varios bancos y fondos de inversión se repartirán el 49% de CLH

ABC 16/07/2001

MADRID. Javier González

La Compañía Logística de Hidrocarburos, antigua Campsa, está analizando la decena de ofertas recibidas para repartirse el 49% de su capital, operación impuesta por el Gobierno hace poco más de un año. Una compañía extranjera de logística y varias entidades financieras son las que han mostrado más interés por CLH, que ha sido valorada en unos 250.000 millones de pesetas.

El BBVA, el SCH y La Caixa, principales accionistas de Repsol YPF y Cepsa, han trabajado durante los últimos cinco meses para buscar nuevos accionistas de la Compañía Logística de Hidrocarburos (CLH).

Hay que recordar que el Real Decreto-ley 6/2000 limita la participación accionarial máxima en CLH al 25%, y al 45% la participación conjunta de los accionistas con capacidad de refino en España (Repsol, Cepsa y BP). El objetivo del Gobierno es abrir el accionariado de CLH a otros operadores o entidades para aumentar la competencia en el sector de la distribución de hidrocarburos y sus derivados. Sus actuales accionistas suman el 99,2% del capital.

Con el citado reajuste, Repsol pasará del actual 61,5% al 25%, Cepsa del 25,1 al 15%, BP del 7,6 al 6% y Shell mantendrá el 5%.

ACABÓ EL PLAZO

La intención de CLH es adjudicar entre diversas compañías del sector y entidades financieras el 49% de las acciones. Sólo saldría a Bolsa el paquete de títulos que no fuese adjudicado.

El pasado lunes terminó el plazo para que las empresas y entidades interesadas en entrar en CLH presentaran sus ofertas. Según ha podido saber este periódico, han recibido una decena de propuestas.

Entre ellas figuran la de una operadora estadounidense de logística, una canadiense y otra holandesa. De las presentadas por entidades financieras y bancos de negocios, destacan las de Paribas y CVC (hace unos años adquirió Torras). Fuentes conocedoras del proceso han afirmado que la adjudicación podría dividirse entre una compañía logística, que tendría un 25% y actuaría de socio industrial y, el resto (24%), varias entidades financieras en paquetes de un 5 ó un 10%. Las mismas fuentes han explicado que la operadora canadiense es la que ha presentado una de las mejores ofertas.

El interés mostrado por compañías y entidades extranjeras obedece al hecho de que, tras modificar sus estatutos, CLH puede estar presente también más allá de nuestras fronteras.

El proceso de adjudicación de ese 49% de CLH terminará a finales de 2001, año y medio después de que el Gobierno aprobara el Real Decreto-ley 6/2000.

VALOR DE LA COMPAÑÍA

Desde un principio, la clave de las negociaciones ha sido el valor de la compañía y, por tanto, el precio de sus acciones. Aunque su presidente, Miguel Boyer, declaró en la junta de accionistas que «ni sé ni quiero saber» cuál es su valoración, CLH podría valer entre 200.000 y 300.000 millones de pesetas, según diversas fuentes consultadas.

Según esa horquilla, el 25% de las acciones valdría entre 50.000 y 75.000 millones de pesetas.

El capital social de la compañía está repartido en 70 millones de acciones, de las que sólo cotizan en Bolsa 1,6 millones. Según su última cotización, 25,75 euros (4.284 pesetas), su valoración bursátil rozaría los 300.000 millones de pesetas, 150.000 millones menos de lo que valía a finales de mayo, cuando la junta de accionistas modificó sus estatutos. Entonces, los títulos se cotizaban en Bolsa a 38,75 euros (6.447 pesetas).

En aquella junta, Repsol, Cepsa, BP y Shell se repartieron, a propuesta del consejo de administración, las reservas voluntarias de libre disposición de la compañía, que ascendían a 57.055 millones de pesetas. La base de reparto alcanzaba los 77.029 millones, de los que 60.845 millones correspondían a un dividendo complementario y 16.184 a otro a cuenta.


Los socios de CLH reducirán su participación en 2002 para acogerse a los beneficios fiscales del Gobierno

 

FINANZAS Y EMPRESA
MADRID, 7 (EUROPA PRESS)

Los propietarios de la Compañía Logística de Hidrocarburos (CLH), Repsol YPF, Cepsa y BP, esperarán, con toda probabilidad, al próximo ejercicio para reducir su participación en la empresa encargada de la red de transporte y almacenamiento de combustibles en España, al objeto de beneficiarse de las medidas fiscales incluidas en la Ley de Acompañamiento de los Presupuestos Generales del Estado de 2002.
 
Estas medidas establecen que en el caso de reinversiones de
plusvalías generadas en ventas realizadas por acuerdos de aplicación de las normas de defensa de la competencia, a partir de 1 de enero de 2002 en procesos de concentración empresarial se considerará que no ha existido alteración patrimonial, y la renta positiva obtenida no se integrará en la base imponible, con lo que se consigue un diferimiento en el impuesto.

Con ello, el Gobierno ha querido compensar fiscalmente a unas
empresas a las que se impuso unas desinversiones en el marco del paquete de medidas liberalizadoras aprobado en junio de 2000, en aras de incrementar la competencia en el sector de hidrocarburos. En el caso de CLH, el Gobierno impuso la apertura del capital de la compañía que preside Miguel Boyer, con el fin de incorporar nuevos agentes al mercado de carburantes.

Esta norma establece que ninguno de los socios de CLH podrá tener
más de un 25 por ciento de las acciones de la compañía. Asimismo, el conjunto de las participaciones directas o indirectas de los tres no puede superar el 45 por ciento del capital social de CLH. De esta forma, Repsol YPF, que posee un 61,5 por ciento, deberá desprenderse de un 36,5 por ciento; Cepsa de un 10 por ciento, y BP de otro 2,6 por ciento.

En total, un 49 por ciento, ofertado en primera instancia a
operadores petrolíferos y logísticos e inversores institucionales nacionales o extranjeros. Si las ofertas no completasen el número de acciones excedentarias, se apelaría al mercado por medio de una OPV dirigida a inversores en general, con posibilidad de tramos institucional y minorista, pudiendo incluirse un tramo especial para empleados.

No obstante, es prácticamente improbable que se recurra a una
salida a bolsa, dado que a finales de septiembre las propuestas de compra duplicaban ya el porcentaje accionarial ofertado. Al concurso se han presentado compañías del sector -Totalfina Elf, Galp, Agip- y bancos de inversión. La valoración que se maneja por el 100 por 100 de la compañía oscila entre 200.000 millones de pesetas (1.200 millones de euros) y 300.000 millones de pesetas (1.803 millones de euros).


EL MUNDO 7/10/2001

CLH endurece las condiciones de acceso a su red

Los operadores estiman que el nuevo sistema encarece las tarifas un 35%

JUAN T. DELGADO

MADRID.- Los nuevos contratos de servicios logísticos y de almacenamiento de la Compañía Logística de Hidrocarburos (CLH) están levantando fuertes críticas entre los operadores del sector petrolero español. Algunos empresarios se quejan de que los cambios introducidos endurecerán sobremanera las condiciones actuales para utilizar la red nacional de oleoductos y depósitos de carburantes.

El pasado mes de mayo, el presidente de CLH, Miguel Boyer, aseguró que la reforma prevista de los contratos llevaría consigo una rebaja de la tarifa logística cercana al 9%. Este abaratamiento se hará efectivo con la entrada en vigor del nuevo modelo (el 1 de enero de 2002).

Sin embargo, muchos operadores que utilizan el sistema de CLH aseguran que apenas se beneficiarán de esta bajada. Fuentes del sector explican que la reforma empeorará las condiciones, sobre todo, para las empresas que importan carburantes para revenderlos en España.

Cada contrato permite al operador introducir productos petroleros en el sistema de CLH (oleoductos y tanques) durante 15 días. Esta limitación dificulta la contratación de buques de gran tamaño (más rentables para el importador) ya que para depositar una mayor cantidad de productos en los tanques, el empresario en cuestión está obligado a acordar con CLH una capacidad adicional.

Esta necesidad, según fuentes del sector, supone un encarecimiento cercano al 35% de las tarifas de entrada a la red logística. En la actualidad, las tasas están fijadas en 810 pesetas por metro cúbico, cantidad que se incrementaría hasta 1.095 pesetas con el nuevo contrato.

Por el contrario, el encarecimiento no perjudicará tanto a las compañías con capacidad de refino (Repsol, Cepsa y BP). De las ocho refinerías que hay en España, la mitad está conectada por oleoducto al sistema logístico, es decir, sus propietarios no tienen la misma necesidad que los importadores de utilizar los depósitos de CLH.

Asimismo, algunas empresas del sector apuntan que los nuevos contratos complican el procedimiento mediante el cual los importadores descargan sus buques en las instalaciones de la compañía. Los operadores hacen especial hincapié en este apartado, ya que acusan a Repsol de decidir (como principal accionista, pero también competidor) qué barcos están autorizados a descargar en las instalaciones de CLH.

El nuevo modelo de contratos se encuentra ya sobre la mesa del departamento de Mario Monti, comisario europeo de Competencia. Además, este documento formará parte de la amplia investigación que la Comisión Europea está llevando a cabo sobre las actividades de CLH. Las autoridades de la competencia de la Comisión Europea están estudiando si los actuales socios de la compañía logística (Repsol, Cepsa y BP -a excepción de Shell, que no tiene capacidad de refino) han vulnerado la competencia, entorpeciendo el acceso de terceros a la red de CLH o restringiendo el tráfico comunitario.

El culebrón del valor de la compañía

Siguen abiertas las discrepancias sobre la valoración de CLH. En principio, se manejan dos cifras: un mínimo de 215.000 millones de pesetas y un máximo de 300.000 millones. Los candidatos que reclaman una rebaja justifican su petición en el importante desembolso que tendrán que realizar al entrar en el capital de la compañía.

Miguel Boyer, anunció en la última junta de accionistas que el Plan de Inversiones hasta 2005 requerirá 76.000 millones para aumentar la capacidad de almacenamiento y mejorar la red de oleoductos. Pero la financiación de estas actividades deberá realizarse con fondos ajenos, ya que los socios de CLH decidieron repartirse en mayo las reservas de la empresa.

Asimismo, desde el sector se teme que Repsol y Cepsa empiecen a dar un mayor uso a sus propias instalaciones logísticas, una vez que pierdan poder en CLH. Por esta razón, varias empresas interesadas han planteado la necesidad de que los actuales socios se comprometan, por escrito y durante un periodo determinado de tiempo, a seguir utilizando la red de CLH.



La Gaceta de los Negocios 29/09/2001

El 15 de octubre finaliza el plazo para ofertar por CLH
Alrededor de 20 entidades, españolas y extranjeras, ya han mostrado interés por tomar parte del 49,2% en manos de Repsol YPF, Cepsa y BP
Javier Cervera

Madrid. La apertura del capital de la Compañía Logística de Hidrocarburos (CLH) impuesta por el Gobierno en junio del año pasado ha levantado gran expectación.

Según fuentes conocedoras del proceso, del que se encargan SCH, BBVA y La Caixa, alrededor de 20 entidades, españolas y extranjeras, han mostrado interés por hacerse con una parte del 49,2% del capital del que se tienen que desprender las compañías Repsol YPF - cederá el 36,4%- , Cepsa - el 10%- y BP - el 2,6%.

Entre los candidatos que están dispuestos a participar en CLH figuran bancos de negocios, fondos de inversión, compañías ajenas al sector energético e incluso operadores logísticos.

Tras analizar este verano la información puesta a su disposición, algunos de ellos han solicitado datos adicionales, por lo que el periodo de recepción de las ofertas vinculantes se ha ampliado hasta el 15 de octubre.

Estas propuestas individuales incluirán tanto el número de acciones al que se aspira como el precio que se está dispuesto a pagar. En caso de que la demanda fuera superior a la oferta, las mencionadas petroleras tendrían que elaborar conjuntamente un mecanismo de reparto aún por definir.

La idea de los vendedores sigue siendo, como ya apuntara Miguel Boyer, presidente de CLH, durante la junta general de accionistas de finales de mayo, cerrar la venta antes de fin de año.

En cualquier caso, y dada la buena acogida inicial de los potenciales inversores, parece descartada la alternativa de colocar parte del capital en bolsa.

La Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos aprobó el pasado 29 de marzo el Plan de actuaciones para la ampliación del accionariado de CLH, que había sido remitido al Gobierno a finales de julio de 2000.


EL MUNDO 20/09/2001

La puja entre los interesados por CLH dispara el precio de la petrolera

La empresa de distribución ha sido valorada en 300.000 millones de pesetas


JULIAN GONZALEZ

MADRID.- Los propietarios de la Compañía Logística de Hidrocarburos (CLH) no van a tener problemas para vender el 49% del capital de la empresa encargada de la red de transporte y almacenamiento de combustibles en España. Mañana viernes concluye el plazo para la presentación de ofertas vinculantes y el número de candidatos se ha disparado. Las propuestas de compra superan en un 200% el porcentaje que las empresas titulares -Repsol YPF, Cepsa y BP- están obligadas a sacar al mercado.

La venta del 49% de la empresa CLH viene impuesta por el Gobierno tras la publicación del Decreto de junio de 2000 sobre medidas liberalizadoras, en aras a facilitar la incorporación de nuevos operadores al mercado de combustibles y conseguir, por esta vía, una mayor competencia en el sector. El negocio de los carburantes en España está considerado un monopolio natural, concentrado básicamente en torno a estas tres compañías. En estos momentos, el 80% de las gasolinas y los gasóleos que se consume es suministrado por gasolineras que están abanderadas o que son de su propiedad.

Apoyados en estos hechos, los gasolineros y operadores independientes han denunciado en reiteradas ocasiones al Tribunal de la Competencia no sólo el control que Repsol YPF, Cepsa y BP ejercen sobre los precios sino también sobre el transporte, con un sistema de tarifas impuestas y unos contratos de abanderamiento que apenas si les deja margen de maniobra.

Según el citado reglamento, ninguna de las empresas titulares podrá tener más de un 25% de las acciones de CLH. De esta forma, Repsol YPF que controla un 61,5% deberá desprenderse de un 36,5%; Cepsa de un 10% y BP de otro 2,6% del capital.

A la puja han optado no sólo compañías petroleras extranjeras que están instaladas en el país y que tienen abiertas gasolineras caso de TotalFina Elf, Agip, Galp- sino también compañías del sector que quieren participar en la distribución y bancos de negocios que consideran puede ser una excelente inversión.

La valoración que se ha hecho de CLH viene marcada por el precio que se fijó cuando se vendió el 5% del capital a la multinacional angloholandesa Shell. Entonces, la empresa logista de hidrocarburos se valoró en 1.442,42 millones de euros (240.000 millones de pesetas). En cambio, algunos bancos de negocios sitúan esta cifra en 1.803,03 millones de euros (300.000 millones de pesetas). El exceso de ofertas ha disparado la cotización.


El Mundo. 16-7-2001

Algunas compañías interesadas se han dirigido a Bruselas para valorar las trabas que acarrearía un posible expediente sancionador - Aún no se sabe si parte del capital tendrá que salir a Bolsa

Las dudas del sector ponen el peligro la entrada de nuevos socios en CLH

JUAN T. DELGADO
MADRID.- Hay pocos cabos atados en el futuro inmediato de la Compañía Logística de Hidrocarburos (CLH). Aún no se conoce la identidad de los nuevos socios que entrarán en su accionariado a principios del próximo año. Tampoco se sabe si parte del capital tendrá que salir al mercado bursátil. Y más difícil aún es adivinar qué estrategia adoptarán Repsol, Cepsa y BP cuando pierdan poder de gestión en una compañía que siempre han controlado. Además, CLH esta siendo objeto de una investigación por parte de las autoridades de Competencia de Bruselas, que podría obligarla a modificar su sistema de acceso.

El primer paso de la Dirección General de la Competencia de la UE fue remitir, el pasado 5 de abril, un cuestionario a todos los operadores que actúan en España. La intención del departamento que lidera Mario Monti es valorar «las prácticas de CLH», según indica la misiva, «especialmente desde el punto de vista de la competencia».

Las pesquisas de la Comisión Europea han frenado los pasos de algunos grupos extranjeros, interesados en CLH. Fuentes del sector aseguran que, antes de emprender negociaciones con los socios, algunas petroleras se han dirigido a Bruselas, para interesarse por la investigación, y conocer las trabas sobre su inversión que provocaría la posible apertura de un expediente sancionador.

Además, pesan sobre CLH otras incógnitas, que estarían resueltas de haberse aplicado a su tiempo la medida liberalizadora aprobada en junio del pasado año. El Ejecutivo pretendía abrir con urgencia la infraestructura logística de CLH (oleoductos y almacenes de carburantes), hasta ahora controlada por Repsol, Cepsa, BP y Shell. El objetivo de la medida era impulsar la competencia, haciendo un reparto más equitativo del pilar central sobre el que se sostiene el mercado petrolero español.

Negociaciones

Sin embargo, aún no se sabe cuándo se abrirá el capital. Esta operación depende de las negociaciones que están llevando a cabo los socios (a excepción de Shell, que no está obligada a vender acciones) con los interesados. Pero algunas compañías ven la inversión con reticencias. Este desánimo puede retrasar aún más el proceso y obligar a los socios a sacar parte del capital a Bolsa, en el caso de que una porción de títulos se quede sin comprador.

La incertidumbre de las petroleras se explica, primero, por el desembolso que han de realizar para hacerse con un paquete de acciones. Y segundo, para impulsar un potente plan de inversiones que CLH necesita poner en práctica para remodelar sus instalaciones y hacer frente al esperado tirón de la demanda de combustible.

De aquí a 2005, los accionistas de CLH deberán gastar cerca de 76.000 millones de pesetas. Más de la mitad se destinará a la ampliación de la capacidad de almacenamiento y el resto, se empleará en mejorar la red de oleoductos. «El aumento de la demanda de los últimos años y la perspectivas de crecimiento para el futuro, hacen necesario acometer un ambicioso plan de ampliación de capacidad da almacenamiento de las instalaciones y de transporte de la red de oleoductos», señala la última memoria de la compañía.

Pero el recelo de los interesados no sólo se explica por la cuantía del desembolso; también pesa el hecho de que la inversión no se haya realizado antes. En este sentido se preguntan por qué quedó en el cajón el programa estratégico que presentó en 1999 el presidente de CLH, Miguel Boyer, que hubiera permitido emprender hace dos años la necesitada renovación.

«CLH ha perdido más de un millón y medio de metros cúbicos de capacidad de almacenamiento y necesita renovar muchos kilómetros de tubería. Además, es necesario desdoblar muchos tramos de oleoducto que están sobresaturados», explica un empresario del sector.

Asimismo, algunas petroleras se quejan de que Repsol, Cepsa y BP se hayan repartido todas las reservas de CLH antes de iniciar su parcial retirada, lo que obligará a acometer el plan estratégico 2001-2005 con fondos ajenos. El pasado 29 de mayo, durante la última junta de accionistas anterior a la remodelación del capital, se distribuyó un dividendo de 77.029 millones de pesetas. Una parte de ellos (19.974 millones) procedía de los resultados del ejercicio, y el resto (57.055 millones) de las reservas voluntarias. Este reparto permitió a Repsol embolsarse 47.372 millones; a Cepsa, 19.334 millones; y a BP, 5.854 millones.

En principio, las tres compañías aseguran que seguirán contando con CLH para transportar sus productos. Sin embargo, desde el sector se teme que, al perder peso en el capital, éstas comiencen a sacar más provecho a sus propios canales, lo que implicaría una pérdida de negocio para CLH.

Repercusiones de un histórico cambio de siglas

Entre Campsa y CLH median 66 años y un complicado proceso de desmonopolización. Podría decirse que la segunda compañía es la hija menor de la primera. CLH nació el 14 de enero de 1993, fruto de la escisión de los activos de Campsa en dos partes. Unos días antes, el 22 de diciembre de 1992, la ley 34/1992 de Ordenación del Sector Petrolero había declarado la extinción definitiva del monopolio petrolero, que desde 1927 controlaba la Compañía Arrendataria del Monopolio de Petróleos SA (Campsa).

La liberalización del mercado español de los carburantes se llevó a cabo dividendo en dos partes el negocio de Campsa: por un lado, los activos de comercialización (gasolineras), y por otro, la red logística. El monopolio fue valorado en unos 100.000 millones de pesetas.

El segundo paquete era el más pequeño. Fue traspasado por unos 30.000 millones a Repsol, Cepsa y BP (más tarde entraría Shell) y dio lugar al nacimiento de la CLH actual.

El primero tenía un valor aproximado de 70.000 millones. Esta mayor cuantía provocó su división, con el doble objetivo de facilitar la compra a las petroleras propietarias de refinerías y de fragmentar así el mercado de la distribución en varias empresas que compitieran entre sí.


Las petroleras valoran CLH en un mínimo de 215.000 millones
Repsol obtendrá más de 125.000 millones con la desinversión


JUAN T. DELGADO
MADRID.- Los propietarios de la Compañía Logística de Hidrocarburos (CLH) han comenzado a perfilar la venta obligada de parte de las acciones que poseen en la empresa española. En principio, Repsol, Cepsa y BP parten de una valoración cercana a los 215.000 millones de pesetas para el total del capital de la compañía que gestiona la red de transporte y almacenamiento de los carburantes en España.

Esta es la cifra que las petroleras están barajando en los contactos que mantienen actualmente con los interesados en entrar en CLH, una vez que los tres socios realicen la desinversión que le exige el real decreto de medidas liberalizadoras que aprobó el Gobierno el 23 de junio de 2000.

La valoración no es definitiva, sino un punto de partida, ya que el valor de las participaciones se decidirá sobre la marcha y dependerá de las negociaciones de cada petrolera con sus respectivos compradores. Sin embargo, los 215.000 millones de pesetas sirven para calcular cuánto obtendrán, como mínimo, los vendedores con la desinversión.

Partiendo de esta cifra, el 36,5% que venderá Repsol (hoy posee el 61,5% del capital) está valorado en 78.475 millones de pesetas, a los que hay que sumar los 47.372 millones procedentes del reparto de beneficios acordado en la junta de accionistas de CLH, celebrada ayer en Madrid.

Cepsa recortará su participación desde el 25,1% actual al 15%, lo que le supondrá unos ingresos aproximados de 21.700 millones de pesetas. A ellos, la segunda petrolera española añadirá 19.334 millones en concepto de dividendos. Por su parte, BP se desprenderá del 2,6% de CLH (hoy controla el 7,6%), obteniendo 5.590 millones con la venta, más 5.854 millones de dividendos.

Las tres compañías ya han iniciado los contactos con las grandes petroleras extranjeras. Tal es el caso de Agip, Totalfina Elf o Galp. Otra parte de los activos irá a parar a los operadores petroleros y logísticos que ya actúan en España, y a accionistas institucionales.

La razón de valorar a la baja CLH y de aprobar un reparto de dividendos con cargo a fondos propios (que dejará a la empresa sin reservas voluntarias) se justifica, según los actuales propietarios, en la necesidad de abaratar el precio de las participaciones, para facilitar la entrada a los nuevos socios.

Sin embargo, al vaciar sus reservas voluntarias, CLH tendrá que hacer frente ahora con recursos ajenos a un plan de expansión y remodelación de sus instalaciones en el que gastará 75.500 millones de pesetas de aquí a 2005.

La reestructuración no se producirá hasta el año que viene, y CLH no sacará ningún porcentaje a Bolsa a menos que los propietarios no consigan vender directamente todas sus acciones. Los contactos con los interesados acaban de comenzar. Las petroleras prevén iniciar el proceso de selección de ofertas en el tercer trimestre.

 Cambio de táctica

CLH cambia de táctica al dar entrada a operadores independientes que poseen terminales en la costa e importan carburantes para revenderlos.

Hasta ahora, la empresa logística había negado el acceso a las compañías que pidieron solicitud para la utilización de sus oleoductos, y que estaban obligados a hacer el transporte por carretera.

La empresa presidida por Miguel Boyer también aprobó ayer una rebaja media del 9% de su tarifa básica, que entrará en vigor en las próximas semanas.  


CINCO DÍAS. Mayo - 2001

El Gobierno aprueba el plan para dar entrada a nuevos socios en CLH

Repsol YPF y Cepsa, que controlan el 86%, procederán a una venta común

Carmen Monforte. Madrid.

Economía ha dado vía libre al plan para abrir el capital de la Compañía Logística de Hidrocarburos (CLH) a nuevos accionistas, ahora controlada por Repsol YPF y Cepsa. Éstas procederán a una venta mancomunada después de que varios bancos de negocios calculen el valor de la compañía. Hace menos de un año, Repsol lo estimó en 300.000 millones.

La Comisión Delegada para Asuntos Económicos aprobó en su reunión del 29 de marzo un plan para dar entrada a nuevos socios en la Compañía Logística de Hidrocarburos (CLH). Según comunicó ayer la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el Ministerio de Economía le notificó hace escasos días que el Gobierno ha dado luz verde al llamado Plan de actuaciones para la ampliación del accionariado de CLH.

Esta compañía, que mantiene el monopolio de la red de oleoductos española, está controlada por el grupo Repsol YPF (que tiene un 61% del capital) y en ella participan también Cepsa, con un 25%; BP, con el 7,6%, y Shell, que tiene un 5%. Según la escueta nota difundida por la CNMV, estos accionistas también han notificado que van a iniciar, "en los próximos días, contactos con operadores petrolíferos, logísticos y potenciales inversores institucionales", para recabar "su interés en participar en el proceso de ampliación del accionariado de CLH".

Medidas urgentes

La aprobación de este plan responde a lo establecido en el decreto de Medidas Urgentes de Intensificación de la Competencia aprobado por el Gobierno el 23 de junio del año pasado.

En él se establecían dos tipos de limitaciones a los actuales socios: ninguno podrá tener más del 25% del capital y entre las tres compañías de refino que actúan en España (Repsol YPF, Cepsa y BP) no pueden controlar más del 45%. El decreto exigía a las empresas accionistas que en el plazo de dos meses debían presentar un plan de desinversión, siempre sobre la base de aquellas limitaciones. Las compañías así lo hicieron a finales de agosto y, entre las opciones que presentaron a Economía, estaban la venta directa del 55% del capital a operadores petrolíferos (en la actualidad hay casi 40 en España), logísticos e inversores institucionales. Y, en caso de que no se consiga colocar todo este paquete de acciones directamente (algo probable), el resto se colocaría a través de una oferta pública de venta de acciones (OPV) entre distintos inversores.

En estos momentos una parte minúscula del capital de la compañía, que no supera el 0,5% del capital procedente de viejos accionistas, está en Bolsa. Por esta razón es un valor sin liquidez ni movimiento.

Fuentes de las empresas aseguran que el proceso de venta estará liderado por la compañía que preside Miguel Boyer, pero se hará mancomunadamente entre los socios "para evitar que haya tres procesos de venta paralelo" y obtener un mismo precio.

Aunque en el caso de Repsol su participación máxima debe bajar hasta el 25%, en el de Cepsa la desinversión debe ser proporcional. En esta compañía calculan que su participación en CLH pasaría del actual 25% a un 15%, aunque dependerá de la demanda en el proceso de venta directa. Por su parte, BP podría reducir su capital al 6%. En el caso de Shell, ha dejado claro que ni está obligada a vender ni tampoco comprará. Teniendo en cuenta que Economía no ha hecho matizaciones al plan, en el sector dan por hecho que ha aceptado el presentado por las empresas.

Proceso abierto

Además del inicio oficial de contactos con los operadores interesados (en su día, se señaló entre ellos a Texaco y Galp), CLH va a pedir a varios bancos de inversión que procedan a realizar una valoración de la compañía. El pasado mes de agosto, cuando Economía recibió el plan de los accionistas de CLH, se apuntó una valoración de entre 300.000 millones de pesetas. De hecho, Repsol YPF calculó que las plusvalías obtenidas por la reducción de su participación en la compañía le proporcionaría unas plusvalías de 58.000 millones. Respecto a los potenciales socios, en Repsol YPF aseguran que una cosa es el interés que se haya podido mostrar y otra muy distinta "comprar finalmente".

Aunque la medida, incluida en el decreto de junio, persigue una apertura del mercado abriendo el capital de la empresa que controla la red de distribución, en las compañías aseguran que el acceso a esta red es libre. "Ser accionista no es condición para acceder a ella".


    EL PAÍS. Domingo, 17 de junio de 2001

Repsol, Cepsa y BP se reparten la tarta de CLH 
Las refinerías 'rescatarán' 57.000 millones de reservas como dividendo extraordinario 

 

 

 

 


 

 

RAMÓN CASAMAYOR

En contra de su voluntad, las tres compañías de refino que operan en España, y que comparten la titularidad de la Compañía Logística de Hidrocarburos (CLH) junto con Shell, ceden parte de sus acciones, aunque será difícil que pierdan el control de la empresa. Antes se repartirán como dividendo extraordinario los 57.000 millones en que han valorado las reservas voluntarias.

Las exigencias planteadas el verano pasado por el Gobierno para tratar de potenciar la liberalización del sector de distribución de los combustibles se han traducido finalmente en unos acuerdos alcanzados entre el Ejecutivo y las empresas propietarias de la Compañía Logística de Hidrocarburos, CLH, que acapara el 80% de los almacenamientos existentes y el 100% de los oleoductos.

Repsol, Cepsa y BP, las tres firmas refineras que operan en España, a las que acompaña Shell con un 5% del capital de CLH, deberán ceder la mayor parte del mismo, pero mantendrán el 45%, lo que les permitirá seguir disfrutando de una clara posición de control.

En cuanto a los nuevos accionistas a los que se ofrece el 49%, se pretende en primer lugar dar entrada a operadores presentes en el mercado español, así como a operadores logísticos extranjeros, para evitar la concentración en CLH de toda la capacidad logística actual; en un segundo escalón, se trata de atraer a socios financieros que velen por la rentabilidad del negocio y, finalmente, si fuera necesario, se ofrecería un paquete restante al mercado minorista mediante una oferta de venta de acciones (OPV). Los bancos de negocios del BBVA y La Caixa, en el caso de Repsol y BP, y del BSCH, en Cepsa, tratan estas semanas de colocar colegiadamente estas acciones.

Tarifas iguales

CLH dispone del 80% de la capacidad de almacenamiento instalada en España y del 100% de los oleoductos, y sus responsables hacen gala de una política totalmente transparente y equitativa a la hora de aplicar unas tarifas 'iguales para todo el mundo'. Aunque son distintas -superiores- para los productos que llegan a la red desde un buque tanque y los que se incorporan desde las refinerías, con una diferencia que los importadores consideran excesiva.

La liberalización iniciada hace unos años en distintos sectores productivos tenía como fin la introducción de la competencia en los mismos y, por consiguiente, la reducción de los precios. Sin embargo, la realidad es algo más tozuda y las circunstancias han llevado a una escalada en el precio de los combustibles desconocida desde la guerra Irán-Irak y la invasión de Kuwait 10 años después.

El Ejecutivo actual insiste en sus sus intenciones de neutralizar estos incrementos y hace ahora un año publica un decreto que obliga a desinvertir parcialmente a los socios actuales en contra de su voluntad. No hay que olvidar que durante los casi dos lustros de vida de la compañía han obtenido unos beneficios superiores a los 20.000 millones de pesetas la mayor parte de los ejercicios, a los que se añaden este año 57.000 millones de las reservas voluntarias que no están dispuestos a repartir con los nuevos socios y a los que se sumará también la cifra que obtengan por el 45% de la compañía que se pone en venta. Las primeras estimaciones han fijado para la misma un valor de 215.000 millones de pesetas.

Algunos de los titulares de las compañías independientes han calificado esta actitud de 'depredadora', completando la crítica con una actitud de abandono de algunas instalaciones, de la flota de buques -se ha pasado de 35 a 8- y de reducción de la capacidad de almacenamiento, con la finalidad de frenar la incorporación de nuevos operadores. Por su parte, los responsables de CLH destacan las multimillonarias cifras invertidas, 171.500 millones en oleoductos y almacenamientos desde 1985 y la disminución del número de buques tanque, cuando su eficacia y rentabilidad fueron superadas por la ampliación de la red de oleoductos. En cuanto a la reducción de la capacidad de almacenamiento total en 800.000 metros cúbicos, responde, según el presidente de CLH, Miguel Boyer, a la disminución de la demanda de fuelóleo, que ha liberado 1.800.000 metros cúbicos, de modo que, para las gasolinas, gasóleos y queroseno -que son los productos que importan hoy día-, el hecho anterior y los 88.800 millones de pesetas en inversiones, han hecho que la capacidad de almacenaje para estos productos haya aumentado un 24%. Y añade que las negociaciones que se están manteniendo con operadores logísticos independientes, para que puedan conectar sus terminales de descarga y sus depósitos a la red de CLH, permitirán aumentar aún más la capacidad logística en beneficio de los operadores no refineros.

Miguel Boyer defiende asimismo con firmeza la importancia de la próxima reducción media de la tarifa en un 9%, que dejará el margen de explotación al mismo nivel que el de TRAPIL, homóloga francesa de CLH, a pesar de que la estructura industrial de ésta es mucho más favorable, pues no necesita mover productos diferentes por los mismos oleoductos y su inmovilizado bruto es seis veces menor que el de CLH, con lo que los costes de amortización son de seis a ocho veces mayores para CLH.

Los operadores independientes, que sitúan los precios de CLH dos veces y media por encima de la media europea y más de cinco veces superior a la de Estados Unidos, dicen que la bajada es insuficiente. Para Boyer, sin embargo, 'con el cambio de estructura y la reducción adicional, que entrará en vigor en un mes, las tarifas de transporte serán plenamente competitivas con las de cualquier operador logístico europeo que preste los mismos servicios'.

Incidencia mínima

De cualquier manera, la incidencia de esta tarifa en el precio final del combustible es mínima -menos del 1%- y se ha reducido el 62% en pesetas constantes desde 1993 (ver cuadro adjunto). Se espera que eso ayude a los operadores comerciales, cuyos beneficios se han convertido en pérdidas, tras la última escalada del precio del crudo, hasta el punto de que dos de las compañías comercializadoras más importantes que operaban en España, Conoco y García Munté, tiraron la toalla el año pasado al no contar, como las refinerías, con el margen de refino para compensar el margen negativo de comercialización.

En algunos países como Alemania, los organismos responsables obligaron a las principales operadoras a repercutir en los precios finales la subida del crudo para garantizar la existencia de las compañías independientes. Según señala la Comisión de las Comunidades Europeas en un cuestionario en el que recaba información sobre el mercado español y el posible abuso de posición de dominio por parte de CLH, 'la experiencia de los Estados miembros demuestra que los mercados en los que están presentes operadores independientes no integrados con un poder de compra importante tienen un funcionamiento más competitivo que los mercados en los que sólo están presentes compañías petroleras integradas'.